El balonmano femenino, tema estrella de las Jornadas Mujer y Deporte en Donosti

El Balonmano ha sido gran protagonista en las jornadas ‘Mujer y Deporte’ que se han celebrado este fin de semana en el Palacio Miramar de San Sebastián con motivo del 75º Aniversario de la Federación Guipuzcoana de Balonmano.

En la jornada del viernes era la presidenta del Aiala Zarautz, Inma Sáenz de Santamaría, quien participaba en la mesa redonda sobre “Gestión Deportiva desde la Perspectiva de Género” junto a la presidenta del IDK Gipuzkoa, Carmen Muguruza, y la entrenadora del Hernani de Rugby, Amets Castrajana.

Inma Sáenz de Santamaría expuso el gran trabajo realizado por el club consiguiendo grandes logros tanto en categoría femenina como masculina. Inma, destacó que todos estos logros habían sido posible gracias al trabajo voluntario realizado por decenas de mujeres y hombres que trabajan desinteresadamente por el balonmano en Zarauz. Actualmente su club cuenta con 18 equipos femeninos y 17 masculinos que agrupan a 314 jugadoras y 289 jugadores.

El sábado continuaron las charlas y mesas redondas. Una de ellas estuvo dedicada a la ‘Evolución del juego en el deporte femenino’, en la que participó Reyes Carrere, actual directora técnica de la Federación Guipuzcoana de Balonmano. Junto a ella, Azu Muguruza, entrenadora del IDK Gipuzkoa, Garbiñe Etxevarría, directora deportiva de la Real Sociedad, y Paloma Zancajo, directora de la revista Líderas, como moderadora.

Reyes Carrere, habló no solo de la evolución del balonmano femenino sino de la gran la similitud del juego de balonmano entre mujeres y hombres. «Si buceamos en cómo se juega a este deporte, no hay grandes diferencias. Y esto no viene dado porque nosotras peleamos mucho, si no porque entrenamos mucho».

Reyes añadió que «si miramos a la media de goles marcados en los mundiales, no hay muchas diferencias. En los años 60 estábamos en 13’2 goles de las mujeres y 26,6 los hombres, pero ahora en 49,4 y 51,5, casi igual. Incluso hay años en los que las mujeres hemos marcado más. También hay una falsa idea sobre el lanzamiento exterior. Se dice que en el balonmano masculino hay más y que las chicas penetramos más, pero los números son similares».

En la misma línea habló la entrenadora del IDK Gipuzkoa de baloncesto, Azu Muguruza. «El cambio se dio a partir de Barcelona 92. La posibilidad de participar en unos Juegos provocó más profesionalización en el baloncesto femenino. Empezamos a tener más entrenamientos, pasamos de tener equipos con un entrenador a estructuras de clubes más amplias…».

Muguruza también apuntó que «las mejoras a nivel técnico y físico han sido claves en la evolución. Pero para llegar a ellas no hay más secreto que meter muchas horas de entrenamientos y hacerlo con profesionales mucho más formadas».

Más que de evolución de juego, la directora deportiva de la Real Sociedad, Garbiñe Etxeberria habló de la evolución a nivel estructural «Fuimos la generación que inició el fútbol en Gipuzkoa en los años 80. Empezamos con el fútbol sala, luego playeros y luego pasamos al fútbol once. No había estructura, solo teníamos una categoría donde todas jugábamos mezcladas… pero con el paso de los años hemos llegado a estar totalmente estructuradas. Gracias a esta estructuración las niñas empiezan a edades más tempranas y llegan más preparadas».

Las tres ponentes también hicieron hincapié en la necesidad de profesionalizar el deporte femenino para que la evolución sea más grande y haya más igualdad con el deporte masculino. Además, se habló sobre la necesidad de introducir algunos cambios como el tamaño del balón en el balonmano femenino , o  bajar las canastas en el baloncesto para dotarlos de mayor espectáculo. “¿A qué jugadora de baloncesto no le gustaría poder hacer un mate?. Ganaríamos en espectáculo”, concluyó Azu Muguruza. Finalmente se generó un debate sobre un planteamiento que hizo Reyes Carrere sobre la creación de una liga con equipos mixtos. Hablamos del balonmano del siglo XXI.

 Causas del abandono en el balonmano femenino

Uno de los temas más recurrentes de estas jornadas ha sido el abandono de las jugadoras principalmente en el paso de cadetes a juvenil. En este sentido aportó mucho la ponencia Zabalik, un proyecto desarrollado por el jugador de rugby Jon Ander Puertas y  el jugador de balonmano Ion Azkue para averiguar las razones de estos abandonos. El proyecto consistía en reunir a jugadoras y jugadores jóvenes en torno al balonmano. Entre sus conclusiones destaca que el 50% de las chicas tienen como referentes a jugadoras, y la otra mitad, a jugadores. En cambio, entre los chicos el 100% tiene como referentes a jugadores.

Otros aspectos a destacar es que las jugadoras demandan una mejora en la actitud de sus entrenadores, y además demandan mas carga de competiciones y más seriedad en los arbitrajes.

 

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